⏱ Resumen rápido
- Los hipopresivos son ejercicios posturales y respiratorios que activan de forma refleja la faja abdominal y el suelo pélvico.
- Ayudan sobre todo a reeducar la postura y la gestión de presiones, pero no son un sustituto de los ejercicios de Kegel: la evidencia sitúa a estos últimos como primera línea.
- Están contraindicados en el embarazo y en la hipertensión no controlada, entre otras situaciones.
- La técnica es difícil de aprender sin supervisión: mal ejecutada, no sirve o incluso puede empeorar los síntomas.
- En Sigma se imparten en grupos reducidos y con valoración previa de suelo pélvico en Fuengirola.
Si has buscado hipopresivos en Málaga probablemente sea por una de estas tres razones: acabas de ser madre y quieres recuperar tu abdomen, tienes pequeñas pérdidas de orina que te incomodan, o llevas años con dolor lumbar y alguien te ha dicho que «los hipopresivos van muy bien». Las tres son razones legítimas, pero merecen una respuesta honesta, y esa respuesta no siempre coincide con lo que se lee en redes sociales.
En esta guía te explicamos qué son realmente los hipopresivos, qué puedes esperar de ellos, qué no deberías esperar, y en qué casos son una mala idea. Está escrita por el equipo de Sigma Fisioterapia y Osteopatía, centro sanitario registrado en Fuengirola.
Qué son exactamente los hipopresivos
La gimnasia abdominal hipopresiva es un método de ejercicio que combina posturas concretas, autoelongación de la columna y un patrón respiratorio muy específico. El elemento característico es la llamada apnea espiratoria con apertura costal: se expulsa todo el aire, se mantiene la respiración y se abren las costillas como si se quisiera inspirar, pero sin dejar entrar aire.
Ese gesto genera una caída de la presión dentro del abdomen —de ahí el nombre «hipopresivo», presión baja— y produce una succión de las vísceras hacia arriba. Como consecuencia, la musculatura profunda del abdomen y el suelo pélvico se activan de forma refleja, es decir, sin que tú tengas que apretar voluntariamente.
💡 La diferencia que casi nadie explica
En un abdominal clásico (sin control voluntario de suelo pélvico y abdomen) la presión dentro del abdomen sube y empuja hacia abajo, contra el suelo pélvico. En un hipopresivo la presión baja y la succión va hacia arriba. Por eso se propusieron como alternativa segura para personas con debilidad del suelo pélvico: el objetivo no es «hacer más fuerza», sino cambiar la dirección en la que se reparten las presiones.

Qué dice la evidencia científica (y por qué te lo contamos)
Aquí es donde conviene ser transparente. Las guías clínicas internacionales —entre ellas las de la International Continence Society y las recomendaciones del NICE británico— sitúan el entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico, es decir, los ejercicios de Kegel bien pautados y ejecutados, incorporados además en una pauta de ejercicio funcional de fuerza, como el tratamiento de primera línea para la incontinencia urinaria de esfuerzo. Esa recomendación se apoya en revisiones sistemáticas de la Colaboración Cochrane con un volumen de estudios considerable.
Los hipopresivos, en cambio, cuentan con una base de evidencia más reciente y más limitada. Los estudios disponibles son en general de muestra pequeña y calidad metodológica variable. Lo que sugieren es que pueden aportar beneficios en activación de la musculatura profunda, control postural y percepción corporal, y que combinados con el trabajo de suelo pélvico pueden ser útiles, pero no que lo sustituyan.
🔬 Nuestra postura en Sigma
Si alguien te promete que los hipopresivos por sí solos van a resolver una incontinencia o «cerrar» una diástasis, desconfía. Nosotros los usamos como una herramienta más dentro de un plan individualizado, casi siempre acompañando al trabajo específico de suelo pélvico, nunca como único tratamiento. Ser honestos con esto forma parte de nuestro trabajo.
Para qué sirven los hipopresivos: beneficios realistas
Con esa base, estos son los objetivos para los que la técnica tiene más sentido:
- Reeducar la gestión de presiones: aprender a no empujar hacia abajo cada vez que coges peso, toses o te levantas.
- Mejorar el control postural, especialmente la posición de la caja torácica y la columna dorsal.
- Trabajar la faja abdominal profunda (transverso del abdomen) sin aumentar la presión intraabdominal.
- Acompañar la recuperación posparto una vez pasada la cuarentena y con el alta correspondiente.
- Aportar conciencia corporal y respiratoria a personas que han perdido la conexión con esa zona.
- Complementar el tratamiento de molestias lumbares asociadas a un mal control del centro del cuerpo.
Quién NO debería hacer hipopresivos
Esta es probablemente la parte más importante del artículo, y la que menos se explica en las clases multitudinarias.

Merece especial atención el embarazo. La apnea espiratoria y el efecto de succión abdominal están contraindicados durante la gestación. Si estás embarazada y quieres trabajar tu suelo pélvico y tu preparación al parto, el camino es otro: puedes consultar nuestro servicio de fisioterapia en el embarazo, diseñado específicamente para esa etapa.
⚠ Cuidado con el «hipopresivos posparto» genérico
Tras el parto no basta con esperar seis semanas y apuntarse a una clase. Antes conviene una valoración de suelo pélvico que descarte prolapsos, desgarros mal cicatrizados o una diástasis abdominal significativa, porque cada uno de esos hallazgos cambia el enfoque y el ritmo de progresión.
Hipopresivos, Kegel y pilates: cuál necesitas
Es la duda más frecuente en consulta. La respuesta corta es que no compiten entre sí: resuelven necesidades distintas y a menudo se combinan.
| Método | Qué trabaja | Indicado sobre todo para | Nivel de evidencia |
|---|---|---|---|
| Ejercicios de Kegel | Contracción voluntaria y directa del suelo pélvico | Incontinencia urinaria de esfuerzo, tonificación específica | Alto · primera línea |
| Hipopresivos | Activación refleja de abdomen profundo y suelo pélvico, postura y respiración | Gestión de presiones, control postural, complemento posparto | Limitado · complementario |
| Pilates terapéutico | Control motor global, fuerza y movilidad adaptadas | Dolor lumbar, acondicionamiento supervisado, vuelta a la actividad | Moderado |
Los tres métodos son compatibles. La valoración inicial define la proporción de cada uno.
En nuestra clínica es habitual que una misma persona empiece con trabajo específico de suelo pélvico, incorpore hipopresivos cuando controla la respiración, y termine en pilates terapéutico para mantener lo conseguido.
Cómo son las clases de hipopresivos en Fuengirola

La técnica hipopresiva tiene una particularidad: es difícil de aprender. La coordinación entre la espiración completa, la apnea y la apertura costal no sale a la primera, y un hipopresivo mal ejecutado sencillamente no produce el efecto buscado. Por eso trabajamos en grupos reducidos, con corrección individual, y nunca antes de una valoración.
- Valoración previa con un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico antes de la primera clase.
- Grupos pequeños para poder corregir postura y respiración persona a persona.
- Progresión ordenada: primero decúbito, después sentada, de rodillas y bipedestación.
- Integración en la vida real: cómo aplicar lo aprendido al coger a tu bebé o al entrenar.

Cuánto tardan en notarse los resultados
Con una práctica regular de dos a tres sesiones semanales, la mayoría de las personas empieza a percibir cambios en la conciencia postural y en la sensación de sostén abdominal entre la cuarta y la octava semana. Los cambios funcionales más relevantes —como la mejora de síntomas urinarios cuando se combinan con trabajo específico— requieren habitualmente tres meses o más de constancia.
Conviene desconfiar de los plazos milagro. Como cualquier adaptación neuromuscular, esto depende de la frecuencia, de la calidad de la ejecución y del punto de partida de cada persona.
Por qué hacerlos supervisados y no con un vídeo
Hay muchos vídeos gratuitos de hipopresivos. El problema no es el acceso a la información, sino que nadie te está viendo. Los errores más frecuentes que corregimos en clase son:
- Meter tripa apretando en lugar de generar succión por apertura costal.
- Perder la autoelongación y hundir el pecho durante la apnea.
- Aguantar la respiración con la glotis cerrada, generando el efecto contrario al buscado.
- Progresar a posturas de pie sin controlar las posiciones previas.
- Practicarlos con una contraindicación no detectada porque nadie hizo una valoración.
Ese último punto es el que más nos preocupa: alguien con un prolapso sintomático o con hipertensión puede estar haciendo, sin saberlo, justo lo que no le conviene.

Preguntas frecuentes
¿Los hipopresivos sirven para bajar barriga?
No son un método para perder grasa abdominal. Lo que sí mejoran es el tono de la faja abdominal profunda y la postura, y eso suele traducirse en un abdomen que se percibe más sostenido y en una cintura visualmente más recogida. La pérdida de grasa depende de la alimentación y del gasto energético global, no de la técnica respiratoria.
¿Puedo hacer hipopresivos si estoy embarazada?
No. La apnea espiratoria y la succión abdominal están contraindicadas durante el embarazo. En esa etapa el trabajo debe orientarse a la movilidad, la respiración, el control del suelo pélvico y la preparación al parto, que es lo que abordamos en el servicio de fisioterapia en el embarazo.
¿Cuándo puedo empezar hipopresivos después de dar a luz?
Lo habitual es esperar a que finalice la cuarentena y a contar con el alta correspondiente, y siempre después de una valoración de suelo pélvico. Ese examen previo permite detectar prolapsos, cicatrices dolorosas o diástasis abdominal, que condicionan el ritmo de la progresión. En partos por cesárea el plazo suele ser algo mayor.
¿Los hipopresivos curan la incontinencia urinaria?
Por sí solos, no debe esperarse eso. El tratamiento con mayor respaldo científico para la incontinencia urinaria de esfuerzo es el entrenamiento específico de la musculatura del suelo pélvico incluido en un entrenamiento de fuerza. Los hipopresivos pueden ser un complemento útil dentro de un plan más amplio, pero no sustituyen a ese trabajo específico.
¿Cuántas veces por semana hay que hacerlos?
Para que la técnica genere adaptaciones, lo ideal sería realizarlo todos los días durante quince minutos. Otra opción es realizar dos o tres sesiones semanales de entre veinte y treinta minutos. Es preferible poca cantidad bien ejecutada que sesiones largas con una técnica incorrecta.
¿Hacen falta clases presenciales o basta con vídeos?
Al principio las clases presenciales marcan la diferencia, porque la coordinación respiratoria es difícil de autoevaluar y los errores técnicos son muy frecuentes. Una vez que la persona domina la ejecución, el trabajo autónomo en casa es perfectamente viable con revisiones periódicas.
¿Dónde puedo hacer clases de hipopresivos en Málaga o Fuengirola?
En Sigma Fisioterapia y Osteopatía impartimos clases de hipopresivos en grupos reducidos en nuestra clínica de la Avenida de Mijas, en Fuengirola, con acceso cómodo desde Mijas, Benalmádena y el resto de la Costa del Sol. Todas las personas pasan antes por una valoración individual con un fisioterapeuta colegiado.
¿Quieres empezar hipopresivos con criterio profesional?
Reserva una valoración de suelo pélvico en nuestra clínica de Fuengirola. Revisamos tu caso, descartamos contraindicaciones y te decimos con honestidad si los hipopresivos son lo que necesitas o si te conviene otro enfoque.
📍 Av. de Mijas, 29651 Fuengirola (Málaga) · 📞 952 47 51 03 · 🕘 Lu–Vi 9:30–13:30 y 16:30–20:30 · Centro sanitario NICA 43470
Fuentes y referencias
- Colaboración Cochrane. Pelvic floor muscle training versus no treatment for urinary incontinence in women (revisión sistemática).
- National Institute for Health and Care Excellence (NICE). Urinary incontinence and pelvic organ prolapse in women: management (NG123).
- International Continence Society (ICS). Recomendaciones sobre entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico.
- Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España (CGCFE). Información sobre competencias en fisioterapia del suelo pélvico.
- Ilustre Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Andalucía (ICPFA).







